» foro abierto
Última actualización 20/04/2011@17:50:20 GMT+1
En 1931 parecía imposible acusar al criminal Al Capone, hijo de italianos y rey del hampa, hasta que la evasión de impuestos lo llevó a la cárcel y a la ruina.
Hace una semana, era una quimera que se pudiera juzgar a Silvio Berlusconi por sus abusos de poder. Finalmente irá al banquillo de los acusados por prostitución. Si tuviera decoro, dimitiría como lo pide la oposición italiana. Para un connotado machista que ha demostrado su poco respeto por la mujer, es una muestra de probidad casi poética que se vea al borde del abismo y juzgado por mujeres. Es la merecida justicia femenina contra la arrogante violencia masculina. La misma que se ha quitado la venda de los ojos y, sin soltar la balanza, ha levantado la espada por la equidad.