Se hace saber
Última actualización 03/03/2011@00:28:38 GMT+1
Atodos aquellos que hayan decidido no depilarse el pelo que crece en el labio superior que no es lo mismo bigote que mostacho. Y antes de decidirse conviene repasar la biografía de los más famosos bigotudos.
Mostachos lucieron, alguno aún lo conserva, egregias figuras como el coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, el mismo que hace treinta años conminó a sentarse a los diputados, coño, bajo amenaza de montar una balacera en el Congreso y cuya figura, salvo por el tricornio, tanto recuerda a la de Stalin. Otros dos salvadores de la Patria en tan señalada fecha, los generales Jaime Milans del Bosch y Alfonso Armada lucían también ornamento piloso labial, pero más fino, más al estilo del dictador Francisco Franco Bahamonde. Lucía el Caudillo de los líderes de la asonada del 23-F un modelo híbrido entre Clark Gable, perdón capitán Butler, y Hitler, modelo éste que cuenta con notorios imitadores, unos para ridiculizarlo, como Charlot, y otros para captar nostálgicos, caso de José María Aznar. En nuestros días, tal vez el más conocido mostacho, al estilo Dalí, pero en bruto, sea el de XXX, también conocido como ‘El Bigotes’, hombre clave en los negocios de Francisco ‘Gürtel’ Correa y modisto de cámara de Francisco Camps. Hay otros modelos, llamados de camuflaje, que no se aprecian. Son virtuales, de cortar y pegar al estilo Groucho, que algunas mujeres disimulan con el bótox, razón por la que no se les nota, aunque el refrán diga que a la mujer bigotuda, de lejos se le saluda. A algunas con el brazo derecho en alto y la mano extendida.