PSM-PSOE
Última actualización 02/06/2011@01:02:35 GMT+1
Nadie puede esperar otra cosa de un demócrata que la aceptación plena de los resultados electorales. Otra cosa es intentar un análisis inteligente y constructivo de todos los datos, más allá del grueso titular que resume la victoria o la derrota. En Madrid, con absoluta contundencia, el Partido Popular ha confirmado y ampliado sus dosis de poder.
Pero una lectura más fina de las cifras pone de manifiesto que más la mitad de la población no ha compartido ni respaldado su gestión. El principal partido de la oposición, el PSM, no ha sabido o no ha podido capitalizar ese desafecto, por causas que merecerán una reflexión más profunda que estas escasas líneas, pero sí lo han hecho, aunque en proporciones insuficientes para cambiar el rumbo, IU y UPyD. Sería deseable que la euforia de la victoria no incrementara las dosis de prepotencia y abuso de su condición de fuerza dominante que ha venido caracterizando la gestión de Esperanza Aguirre, desde el ahogo a la vida parlamentaria hasta el control de Telemadrid. El PP, con el viento a su favor, y un nuevo periodo de cuatro años para desarrollar sus políticas, debe hacer real la promesa –y la obligación- de gobernar para todos. También para esa mitad de la población que ha optado por otros modelos. La oposición no debe entender este tiempo como una travesía del desierto sino como una oportunidad de hacer más visible su alternativa. Y si Cifuentes puede mirar a la izquierda… de esta página, enhorabuena.