Cándido Méndez, Ignacio Fernández Toxo, y Juan Rosell, se volvieron a reunir en un intento de acuerdo para la reforma laboral que se alejó tras el giro de CEOE, pidiendo seis meses para la prórrogra de los convenios en el caso de desacuerdo en los convenios.
Los sindicatos aseguran que Rosell ha cedido a las presiones de la organización para endurecer su postura. Estaba todo pactado, dicen UGT y CC OO y ahora se desdicen de lo acordado. Todo ello tras el vuelco electoral del 22 de mayo y el infllujo de la CEIM, patronal madrileña.
CEOE les amenaza y dice que de no llegar a un acuerdo, el mercado impondría una reforma laboral a la portuguesa, impuesto por la UE con un despido más fácil y barato y menos poder sindical.