Según Lissavetzky Gallardón "no ha habilitado bibliotecas suficientes para situar a Madrid ni siquiera a la altura de otros municipios madrileños".
Según datos del PSOE, Alcorcón ofrece una biblioteca por cada 23.570 vecinos y París tiene una para cada 8.235 habitantes, mientras a la ciudad de Madrid le corresponde una media de 71.260 vecinos por biblioteca, sumadas las regionales y las municipales.
"Ya es hora de apostar por los libros, por la lectura. Este gobierno es irresponsable por no atender una competencia municipal indiscutible en materia cultural", denuncia Lissavetzky.
Villaverde, con 150.000 habitantes, tienen solo la biblioteca regional María Moliner, que "dista mucho" de algunos barrios como Ciudad de los Ángeles, San Cristóbal de los Ángeles, Los Rosales y Butarque.
En Moncloa la biblioteca regional de la calle Quintana queda muy alejada de Valdezarza, El Plantío, Aravaca y la Ciudad Universitaria.
Algo similar ocurre en Retiro, con 126.000 habitantes para la única biblioteca abierta -de la Comunidad- y una biblioteca municipal en construcción.
En Chamberí, tampoco hay un equipamiento de este tipo de titularidad municipal, pero existen dos administrados por la Comunidad.
El grupo municipal socialista lleva años reclamando, al menos, una biblioteca municipal por distrito, como elemento esencial de alfabetización y que permite a las familias con menor poder adquisitivo aumentar la cultura a través de los libros.
Además, las bibliotecas cumplen un papel generador de hábitos, no solo con el préstamos de libros sino también a través de los talleres de lectura y escritura