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| En la imagen el desaparecido y genial Rafael Azcona |
Última actualización 17/01/2012@12:10:43 GMT+1
La novela de Rafael Azcona que no pudo llevarse al cine por la censura, 'Los muertos no se tocan, nene', llega este fin de semana a Madrid en su peculiar periplo por distintas provincias de España, que emula una gira teatral de cómicos de antaño.
La novela de Rafael Azcona que no pudo llevarse al cine por la censura, 'Los muertos no se tocan, nene', llega este fin de semana a Madrid en su peculiar periplo por distintas provincias de España, que emula una gira teatral de cómicos de antaño.
Con un elenco que componen, entre otros, Álex Angulo, Blanca Romero, Silvia Marsó y Mariola Fuentes, el filme -que inauguró el Festival de Cine Europeo de Sevilla- fue rodado en blanco y negro y sin sonido directo y recrea esa España alborotada pese a la falta de libertad.
José Luis García Sánchez, que ha recuperado el proyecto con ayuda de David Trueba y Bernardo Sánchez en el guión, reconoce que Azcona no habría aprobado este filme "solo por el hecho de que el chaval protagonista es él mismo, y eso nunca lo hubiera tolerado".
Pero todo el proceso de este largometraje, ambientado en Logroño en los años 50 alrededor de un velatorio, ha sido supervisado por su viuda, que sí se mostró conforme "aunque puso alguna pega, porque no sería azconiano".
"Los muertos no se tocan, nene" formaba parte de la trilogía que completaban 'El cochecito' y 'El pisito', pero nunca llegó al cine, por su retrato de ese velatorio a la española. "Era imposible hacer risas con la muerte y con la Iglesia", resume García Sánchez.
El director de 'La corte de Faraón' devuelve así a las pantallas ese tapiz social gritón y disperso, que incluso ante la muerte no puede evitar acabar saltando de un tema a otro y que recuerda que en España no se favorece el protagonismo, sino lo coral.
"En España todos tenemos cara de secundarios. Bardem y Penélope Cruz se tienen que ir fuera, son demasiado guapos. Los galanes nos gustan bajitos; las chicas, gorditas. La expresividad y la perfección no andan en nuestra cultura muy de la mano. Ni siquiera el rey tiene cara de rey. Tiene cara de secundario", bromea el director.
Para recrear aquel ambiente añejo, García Sánchez proyectó a sus actores 'El pisito' y 'El cochecito', les marcó claramente las directrices para crear la algarabía azconiana y les hizo comulgar con el paso atrás de tener que doblar los diálogos y rodar en blanco y negro.
"Puede ser menos seductor el blanco y negro, pero es más narrativo. Una foto en blanco y negro en un periódico se dirige más a la inteligencia que una foto en color, aunque ésta llame más la atención", explica.
Pero 'Los muertos no se tocan, nene', evita a toda costa la nostalgia. Álex Angulo resume el espíritu: "No es un homenaje, es un 'gracias Azcona' por tener una mirada tan larga y que sigue tan presente".