Esta vez ha sido
Cristina Narbona, del grupo
Mucho PSOE por hacer de apoyo a Chacón, y que anteriormente formó parte del equipo de campaña de Rubalcaba, quien ha lanzado otro manifiesto en el que pide una autocrítica más profunda y de verdad, porque
no se pinchó a su tiempo la burbuja inmobiliaria y se debería haber luchado más contra la corrupción y el fraude fiscal. Esta consideración la extiende a todas las administraciones, pero a los socialista que apoyan la candidatura de Chacón, no parece importartes reconocer abiertamente sus errores porque de ellos pretenden sacar las razones que les han llevado a perder más de tres millones de votos. Para los seguidores de Carmen Chacón la renovación del PSOE es esencial.
Quién será el líder encargado de hacer la reconstrucción del PSOE se decidirá entre dos caras, dos generaciones y hasta dos géneros, hombre o mujer, junto a dos formas de entender una nueva política y un renovado socialismo que se ajusten a los tiempos difíciles y cambiantes que vivimos. También será fundamentalmente entre dos comunidades autónomas donde se decidirá finalmente al ganador. Los adeptos del actual líder del POSE, Alfredo Pérez Rubalcaba le ven como ganador y son menos tímidos a la hora de expresarle su apoyo. Mientras tanto, los partidarios de Carmen Chacón, están más atentos a recoger nombres de peso dentro del partido para darle mayor fuerza a la aspirante. Ambos dos, están en una frenética carrera de apoyos.
A Rubalcaba hay que reconocerle que representa la valía y el sacrificio de concurrir a unas elecciones que se daban por perdidas de antemano, si bien actualmente significa la derrota, el aparato y el pasado. Por otro lado, Carmen Chacón, obligada a retirar su candidatura en las anteriores elecciones, mujer y mucho más joven, que irrumpe ahora con fuerza y pleno derecho, reclamando unas elecciones primarias abiertas no sólo a los delegados sino al máximo de socialistas, afiliados y simpatizantes, al estilo francés.
El aparato frente a la renovación
Así las cosas, lo que se juegan el próximo febrero los socialistas españoles es, el continuismo del viejo estilo de "aparato" o la renovación, más moderna, de líder a la francesa. Alfredo Pérez Rubalcaba, que aseguró estar dispuesto a competir en primarias abiertas durante la presentación de su candidatura en la sede central de UGT en Madrid, ha tomado la iniciativa de momento en una carrera de captación de votos de delegados cara al próximo Congreso socialista a celebrar en Sevilla en febrero. Camen Chacón, que de momento no ha dado el paso oficialmente, se está dedicando, sin descanso, a visitar agrupaciones provinciales para tantear los opoyos que le permitan competir por el liderazgo. Detrás de Chacón hay una vanguardia de nuevas generaciones, por un lado, gran preparación y experiencia y un enorme aparato mediático. Con estas herramientas tendrá que hacer frente a la fuerza de un aparato acostumbrado a arriesgar el mínimo posible. La gran incógnita estriba en saber si habrá un tercer o cuarto candidato y el efecto que estos pudieran tener a la hora de inclinar la balanza hacia uno o hacia la otra. Entre los nombres que se barajan están el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page o el eurodiputado Fernando López Aguilar.
Andalucía dividida al cincuenta por ciento entre Chacón y Rubalcaba
Las agrupaciones de Andalucía y Cataluña serán claves. De momento, ningún secretario general está en condiciones de garantizar el voto unánime de los suyos en favor de uno u otro candidato. El apoyo de Cataluña a Chacón trata de ser discreto para evitar que se vea a esta política como catalanista, mientras que Andalucía al parecer, está dividida casi al cincuenta por ciento. La cosa está reñida y ambos candidatos lo saben, por eso es de vital importancia ir añadiendo nombres de peso a sus listas. La guerra manifiestos "Mucho Psoe por hacer" y "Y también estuve allí", sirvió de cartas de presentación al matizar las diferencias entre una y otra tendencia. La de Chacón proclama hacer autocrítica sin contemplaciones y reconstruir el partido con ideas nuevas y más democracia interna. La de Rubalcaba habla de reivindicar la política hecha hasta ahora, con sus aciertos y errores, pero volviendo a apostar por un líder, de otra generación, que ha cosechado el peor resultado de la historia.
Los votantes abandonaron a un PSOE que les había abandonado ya a ellos
Las vacaciones de Navidad no perdonan a los dos aspirantes a reconstruir el viejo partido socialista que ha perdido más de tres millones de votantes. Tanto Chacón como Rubalcaba son conscientes de que los votantes abandonaron al partido cuando éste ya les había abandonado a ellos. Las medidas de recortes, a causa de la crisis, del ex presidente Zapatero no han sido bien explicadas y muchos simpatizantes socialistas se han sentido abandonados. Chacón y Rubalcaba estuvieron allí, pero mientras la una era ministra de las Fuerzas Armadas, el otro era vicepresidente y después candidato.
En un guiño al sindicalismo, Alfredo Pérez Rubalcaba presentó su candidatura a suceder a José Luis Rodríguez Zapatero como secretario general del PSOE en la sede central de UGT en Madrid. De este modo, se adelantó en la pugna por el liderazgo del partido, que se dilucidará en el 38 congreso federal convocado a comienzos del mes de febrero próximo en Sevilla. El exvicepresidente del Gobierno es el primer dirigente socialista que da el paso de anunciar su candidatura, a la espera de los que puedan dar la ex titular de Defensa Carme Chacón y otros posibles aspirantes, como el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page o el eurodiputado Juan Fernando López Aguilar. Estos dos últimos, de momento, parecen alineados a la candidatura de Chacón.
Como ya hiciera Tomás Gómez en su enfrentamiento en primarias con Trinidad Jiménez, Rubalcaba eligió la sede de UGT en un guiño de acercamiento al sindicalismo socialista. En el acto, que fue multitudinario, se vieron muchas caras que no necesariamente apoyaban a Rubalcaba, como fueron el secretario general de Madrid, Tomás Gómez, o el ex presidente de Castilla La Mancha, José Barreda. Otras, de obligada comparecencia, como la secretaria de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, su jefa de campaña en los comicios del 20 de noviembre. Valenciano declaró que la candidatura de Rubalcaba pretende ser un proyecto "abierto a todos los que tengan ideas para que el futuro del socialismo sea prometedor".
Chacón, Narbona, Caamaño, Aguilar, Leire, Borrell, Gómez...
Quien resulte líder para los próximos años, tiene como principales objetivos la reconstrucción del partido, la tarea de oposición y las elecciones en Andalucía, según Valenciano. No en vano, Rubalcaba anunció la presentación de su candidatura después de reunirse con el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, en Sevilla. Griñán le transmitió que su posición será de "neutralidad activa" antes de que se presenten oficialmente y escuche a otros candidatos. El debate sobre la sucesión de Zapatero se avivó el pasado día 20 cuando se presentó el manifiesto "Mucho PSOE por hacer", firmado por Chacón y otros miembros destacados del partido como Cristina Narbona, Francisco Caamaño, Leire Pajín, Juan Fernando López Aguilar y Josep Borrell.
El documento de los partidarios de Chacón es claro a la hora de pedir un nuevo proyecto para el partido y se apuesta por la autocrítica tras la derrota electoral, así como por avanzar en los sistemas de participación y de democracia interna. Dos días después de conocerse ese manifiesto, se publicó un artículo suscrito por una veintena de ex altos cargos del Gobierno de Zapatero en defensa de lo que se hizo en esta etapa. Entre sus firmantes, estaban los exsecretarios de Estado para la UE, Diego López Garrido, y de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez. La última aportación al debate la hicieron una treintena de militantes, entre ellos el exalcalde de Sevilla Alfredo Sánchez Monteseirín, la exdiputada Carmen Hermosín y el eurodiputado Luis Yáñez, a favor de que el congreso federal se aplace a junio con el fin de que haya más tiempo para el debate. De momento, esta tercera vía no parece posible.