El PSOE en su laberinto
Por
Concha Minguela
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conchaminguelaapiedecallecom/14/14/26
Última actualización 14/01/2012@12:56:11 GMT+1
Al manifiesto de autocrítica y responsabilidad de los “de Chacón”, le siguió otro a la defensiva “sólo porque ellos estuvieron ahí” ....Más de lo mismo. Todos estuvieron ahí, los unos y los otros, pero mientras unos llaman a la autocrítica, piden más democracia interna, conectar con la población y adecuarse a los tiempos mirando al futuro, los otros miran al pasado y llaman a la justificación. No es de extrañar que el ex presidente Rodríguez Zapatero se sienta atrapado entre dos fuegos, más bien asqueado debería estar. Especialmente porque durante toda la imposible campaña de Rubalcaba se ha hecho gala de una insoportable hipocresía por gran parte de los que ahora reivindican que allí estuvieron aunque se borraran durante varios meses
Al manifiesto de autocrítica y responsabilidad de los “de Chacón”, le siguió otro a la defensiva “sólo porque ellos estuvieron ahí” ....Más de lo mismo. Todos estuvieron ahí, los unos y los otros, pero mientras unos llaman a la autocrítica, piden más democracia interna, conectar con la población y adecuarse a los tiempos mirando al futuro, los otros miran al pasado y llaman a la justificación. No es de extrañar que el ex presidente Rodríguez Zapatero se sienta atrapado entre dos fuegos, más bien asqueado debería estar. Especialmente porque durante toda la imposible campaña de Rubalcaba se ha hecho gala de una insoportable hipocresía por gran parte de los que ahora reivindican que allí estuvieron aunque se borraran durante varios meses.
Los del futuro
de Chacón piden más democracia interna. Los del pasado,
de Rubalcaba, piden reconocimiento a los aciertos, pocos o muchos de los gobiernos de Zapatero, donde ellos estuvieron. Pero hechos son amores y no se puede olvidar que fue precisamente Rubalcaba quien quiso cerrar el paso a la democracia interna que pidió el líder madrileño,
Tomás Gómez, y perdió. Y también fue Rubalcaba el que impidió el paso a la democracia interna en el caso de la candidatura de Chacón…y también perdió. En este caso fueron más de cuatro millones de votos los que perdió, en las elecciones generales. La mayor desafección por el socialismo de toda la historia de nuestra joven democracia.
Es un hecho que la crisis salvaje es la que ha tumbado al gobierno español. Lo hubiera tumbado igual, fuera de una ideología socialista o de una ideología conservadora, como se ha demostrado en otros países de Europa. La diferencia estriba en que, que cuando ha perdido un gobierno conservador, la sangría de votos es menos estrepitosa. Va en la propia estructura del pensamiento. El origen de la crisis financiera mundial es el neoliberalismo salvaje. Y los que soportan esta ideología no abandonan a los suyos a su suerte. En cambio, ese otro sector oscilante “no ideologizado” es más susceptible de mudar su voto “por un cambio”.
Zapatero hizo una primera legislatura vanguardista, ilusionante y europeizante en lo civil, con leyes de alto calado en derechos sociales. Leyes modernas e igualitarias a favor de los derechos de los homosexuales, de la mujer, de apoyo a los más vulnerables, como la dependencia, o de protección a la salud pública, como la Ley del Tabaco. Permitió abrir espacios en la lucha contra el maltrato, reconoció muchos derechos de las mujeres en espacios antes cerrados a ellas como las Fuerzas Armadas o el Centro Nacional de Inteligencia. Pero la auténtica gobernanza implica también saber adelantarse a los acontecimientos. Y en este sentido Zapatero, y su equipo económico, fueron miopes para saber anticipar la crisis y también para haber sabido que la “vaca de oro” estaba generando una burbuja, la inmobiliaria, insostenible durante mucho tiempo.
Es por eso, y fundamentalmente por eso, por lo que la ciudadanía ha juzgado y condenado a Zapatero. El ex presidente no supo gobernar, sino sólo reaccionar, además cometió la torpeza de utilizar las herramientas de la derecha. Cuando proclamó recortes sociales, especialmente de las pensiones, en ese momento se autoasestó la última puntillada. Es pues, honesta la reflexión de
los de Chacóncuando proclaman que
el votante de izquierdas abandonó al PSOE porque éste ya les había abandonado a ellos. La izquierda más pura, y también la más extrema, no está preparada para tolerar que desde una ideología progresista, se haga una política de derechas. Si a esto se añade la nefasta comunicación del partido y del gobierno socialista, la derrota estaba servida.
Por tanto, la mala gestión de la crisis unido a un
miedo estúpido a llamar a las cosas por su nombre, ha sido el peor de los caminos. Deben de tener ahora cuidado de no volver a cometer el mismo error en
la gestión de la derrota. Que no se rasquen tanto las vestiduras
los de Rubalcaba, su campaña electoral fue la primera que echó el agua sucia a Zapatero, y eso, en un electorado purista de izquierdas, tampoco atrae las simpatías. Si ellos
estuvieron allí con los gobiernos de Zapatero, no se les notó mucho durante la campaña. El PSOE se tiene que regenerar desde luego. Pero no removiendo los errores de cuando
estuvieron allí sino reconociendo que no supieron estar al lado de las expectativas de una ciudadanía que, hubiera estado dispuesta a correr con gran parte de los gastos y muchos sacrificios necesarios para mantener las protecciones sociales, pero nunca dispuesta a que les dieran gato por liebre y que les llamaran poco menos que menores de edad.