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Apie de Calle N° 38    22 de mayo de 2012
120/493
Por David Rodríguez
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Subdirector
davidrodriguezapiedecallecom/14/14/26
Última actualización 04/02/2012@20:36:05 GMT+1

El Alcalde de Alcorcón, David Pérez, sigue dedicándose más a criticar y calumniar la figura política de Enrique Cascallana, anterior regidor socialista de la ciudad, que de gestionar Alcorcón. 8 meses después de aterrizar en Alcorcón a dedo, con desgana, y obligado por su principal valedora Esperanza Aguirre ...

El Alcalde de Alcorcón, David Pérez, sigue dedicándose más a criticar y calumniar la figura política de Enrique Cascallana, anterior regidor socialista de la ciudad, que de gestionar Alcorcón.

8 meses después de aterrizar en Alcorcón a dedo, con desgana, y obligado por su principal valedora Esperanza Aguirre, Pérez sigue lanzando dardos envenenados e inventándose una deuda de 600 millones de euros cuando la web del Ministerio de Economía y Hacienda fija el endeudamiento de la ciudad en 136 millones de euros.

Su postura e inmadurez política se muestra a diario con apariciones en medios de comunicación, que quizá intenten ocultar su nefasta gestión o su miedo a haberse enfrentado cara a cara en su día al Alcalde que realmente ha transformado Alcorcón y que no es otro que Enrique Cascallana.

En su haber Pérez cuenta con haber llevado intencionadamente a concurso voluntario de acreedores a la empresa de vivienda pública más importante de España: EMGIASA, responsable de la construcción de 6.000 viviendas públicas que ya disfrutan los jóvenes de la ciudad.

Las medidas políticas del regidor popular, más preocupado por los flashes de los fotógrafos que por gestionar una de las ciudades con más potencial de la región, incluyen la eliminación de la gratuidad de libros de textos que beneficiaban a más de 9.000 familias, la eliminación del servicio de atención ciudadana descentralizado o la contratación (pese a que según él está en bancarrota) de más de medio centenar de cargos de confianza con sueldos astronómicos y elegidos a dedo o el aprobar unos presupuestos con un 21 millones de euros de superávit mientras que a par proclama que la ciudad está en bancarrota.

De lo que no se da cuenta el señor Pérez es de que pese al férreo control de los medios de comunicación de la ciudad y sus continuas campañas de marketing los vecinos y vecinas ya están empezando a mostrar su malestar ante el intencionado desmantelamiento de servicios públicos en la ciudad.

Si piensa que la horrenda manipulación de Telemadrid, sus continuas apariciones en el ente público más sesgado de España, o sus pataleos públicos y en privado contra Enrique Cascallana le van a permitir ganarse el respeto de los alcorconeros está muy equivocado, quizá porque aún ni siquiera conoce bien el nombre de las calles de la ciudad.

Su obsesión se torna casi enfermiza intentando borrar del mapa todo lo hecho y bien en la ciudad con la marca Enrique Cascallana y parece ser que solo se atreve a intercambiar opiniones con Cascallana, a distancia y a través de Twitter. En fin esperemos que algún día se de cuenta de que los vecinos y vecinas le han elegido en las urnas para gestionar no decapitar el sistema de protección social de la ciudad e iniciar campañas de persecución política –como con el subinspector de policía local- cuyo único delito ha sido el de mejorar sustancialmente la operatividad y resultados de la Policía Local en Alcorcón.

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