Los culés acabaron nerviosos y pidiendo la hora en su propio estadio
Última actualización 29/01/2012@13:52:55 GMT+1
 |
| Cristiano Ronaldo |
La maldición madridista en sus choques con el Barcelona volvió a hacerse fuerte pese a que los blancos cosecharon unos impresionante 90 minutos de presión intensa, buen fútbol y ocasiones de gol. Sin embargo, dos toques de calidad en la primera parte pusieron al Barcelona 2-0 en el Marcador. El Madrid lejos de arrugarse continuó su buen hacer y puso contra las cuerdas a un Barcelona a quien siempre acompaña la suerte del Campeón
Pero, sobre todo, lo mejor fue la imagen del Madrid. Se olvidó, aunque no del todo, de la agresividad excesiva y del juego sucio para salir a por el partido y demostrar que es capaz de poner contra las cuerdas al que está considerado en este momento como el mejor equipo del mundo. Con una presión muy adelantada y aprovechando sus contras letales, la verdad es que el Real Madrid fue superior.
Gozó de excelentes oportunidades de gol, siendo un trallazo de Özil desde su casa al larguero la más destacada de ellas en la primera parte, y se topó con un José Manuel Pinto que de cuestionado tiene poco en Barcelona en varias ocasiones. El Barça, que tardó mucho en entrar al partido, cometió durante los 90 minutos diversos errores graves, inusuales, que además pagó con creces.
Pese al ambiente festivo en el Camp Nou, los blaugranas no respondieron y salieron al terreno de juego bastante dormidos y, a la par, sorprendidos por el derroche físico del Real Madrid. Sólo Pinto evitó el gol visitante a las primeras de cambio y, poco a poco, los locales encontraron su juego aunque se quedaron muy lejos de las cátedras que han impartido al eterno rival en anteriores ocasiones.
Sin duda, fueron estas imprecisiones las que propiciaron que el Real Madrid obtuviera el fruto a su trabajo. El Barça, que en los últimos cinco minutos de la primera parte logró dos goles en una efectividad máxima, vio como el Madrid también marcaba a pares en la segunda parte para poner el 2-2 y el 'ay' en los culés.
De aquí al final el duelo fue espectacular y no faltaron ocasiones, acciones polémicas ni nervios a flor de piel en ambas aficiones. El Madrid tuvo el pase a 'semis' en su poder pero no estuvo acertado en el momento clave, como tampoco un Barça que tuvo en la cabeza de Pedro la sentencia definitiva a falta de un minuto.
El partido no lo acabó Sergio Ramos por doble amarilla, tampoco Iniesta por lesión (fue sustituido por el extremo canario), pero seguro que estuvieron pendientes hasta el último minuto de lo que hacían sus compañeros sobre el césped. Al final, fueron los blaugranas quienes saludaron contentos a los suyos pero, sin duda, se vieron superados por el Real Madrid, que debería tomar nota de este duelo de cara a futuros 'clásicos'.