Reconforta un poco observar en la pelicula “Los descendientes” de Alexander Payne que algunos lugares del mítico Hawai están tan echados a perder como muchos puntos de la costa española , abarrotados de construcciones bordeando la orilla del mar sin orden ni concierto. Será la mezquindad de los pobres, esa misma que transpiran algunos espectadores españoles viendo al gran macizo George Clooney estupendamente coronado con un sombrero vikingo.
Reconforta un poco observar en la pelicula “Los descendientes” de Alexander Payne que algunos lugares del mítico Hawai están tan echados a perder como muchos puntos de la costa española , abarrotados de construcciones bordeando la orilla del mar sin orden ni concierto. Será la mezquindad de los pobres, esa misma que transpiran algunos espectadores españoles viendo al gran macizo George Clooney estupendamente coronado con un sombrero vikingo.
Sarcasmos aparte, hay que resaltar el esfuerzo que hace el actor norteamericano por aparentar que es un perdedor que soporta la desgracia de descubrir al mismo tiempo que su mujer ha quedado en coma que le ha sido infiel y que tiene dos hijas francamente egoístas y abofeteables. Cuesta creerle, como cuesta entrar en el mundo que rodea a este abogado de éxito hawaiano, según nos dice la voz en off, que en cambio se mueve como un padre de familia de pocos recursos económicos, morales y educacionales. Y me explico. El personaje de Clooney pertenece a la élite acomodada de la isla del Pacifico pero, por citar tres ejemplos, no parece tener posibles ni para pagar a una asistenta , aguanta que un compañero atontolinado de su hija acompañe sus horas más amargas y sus mejores amigos le han ocultado que su mujer se la pegaba con un cretino. Nada ni nadie parece darse cuenta de que él es bueno, noble, trabajador, y que, además, está como un queso.
“Los descendientes” cuenta además, de con el esfuerzo de Clooney, con la esplendida interpretación de la actriz Shailene Woodley que interpreta a la hija mayor. Ambos protagonizan las mejores secuencias de una cinta interesante que, por los demás, aporta novedad en el planeamiento y en el escenario elegido.