Los blancos ya sacan 7 puntos en liga a los culés
Por
David Rodríguez
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Subdirector
davidrodriguezapiedecallecom/14/14/26
Última actualización 02/02/2012@12:20:52 GMT+1
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| Cristiano y Marcelo celebran el gol del portugués |
El Madrid se hace más fuerte en la liga tras el varapalo sufrido en la copa del rey ante el Barcelona, y los culés faltos de ideas fueron incapaces de ganar en Villarreal. Con los rumores de la marcha de Mourinho el Real Madrid se muestra solido y logró remontar en casa ante el Zaragoza. El Barcelona ve como se le aleja la liga y su máximo rival se acerca a su nivel.
El Zaragoza se adelantó por medio de Lafita, pero los blancos tiraron de oficio para darle la vuelta al marcador con goles de Kaká, Ronaldo y Özil. Ya aventajan en 7 puntos al segundo.
Fernando Porrero
El Real Madrid arrancaba la segunda vuelta con la imagen dejada en la retina de todo el mundo de su espectacular partido en Barcelona. El Bernabéu recibió a los suyos con una ovación dejando claro que estaba orgulloso de lo que hicieron los jugadores el pasado miércoles en Copa. Pero tocaba centrarse en la Liga y a los de Mourinho les costó meterse. El rival permitía cierta relajación y eso fue negativo. Sólo cuando se vio por debajo en el marcador el Real Madrid tiró de coraje para remontar un partido que se había complicado. El líder solucionó el encuentro con tres destellos y a otra cosa. Los blancos comienzan la segunda vuelta con una victoria basada en el oficio y en la tremenda pegada de los Cristiano Ronaldo y compañía. Tres puntos básicos en la lucha por el campeonato de Liga, ya que no se puede fallar en este tipo de compromisos y los madridistas cumplieron con solvencia.
El Real Madrid salió de inicio con cinco cambios respecto al once que jugó en Barcelona. Altintop, Benzema, Marcelo, Granero y Carvalho entraban de titulares ante un Zaragoza que se presentaba en el Bernabéu como víctima propiciatoria. Pero lo cierto es que los de Jiménez saltaron al césped con la lección aprendida. Bien pertrechados atrás, juntitos y a buscar una contra con la que sorprender al Madrid. Los blancos, con un juego más lento que de costumbre, dominaban la pelota pero no creaban peligro sobre la meta de Roberto. Benzema pudo adelantar a su equipo en el 6’, pero su remate de cabeza se marchó desviado. En el 10’ iba a adelantarse el Zaragoza. Aranda mete un pase a Lafita y este marca desde dentro del área pequeña. 0-1 y al Real Madrid le tocaba remontar otra vez.
El gol en contra espoleó al Bernabéu y a los jugadores y las ocasiones se fueron sucediendo. Kaká, el jugador más activo de los blancos en esta primera mitad, avisó dos veces y a la tercera no falló e hizo el empate en el 31’ tras un gran pase de Carvalho, que dejó al brasileño solo ante Roberto para que le batiese por bajo con total tranquilidad. El Madrid empató y la remontada parecía más cerca. Por su parte, los de Jiménez, quitando el gol, no volvieron a acercarse a la meta de Casillas en esta primera parte. Así se llegaba al descanso.
La segunda parte se inició con otro ritmo por parte del Real Madrid. Los tres puntos no se podían marchar del Bernabéu y había que marcar cuanto antes. En el 49’ iba a llegar el 2-1. Gran pase de Özil al área y Ronaldo sólo tiene que empujar el balón a la red. Los blancos se ponían por delante y la remontada era un hecho. Pero los de Mourinho no querían más sustos y buscaban un tercer gol que cerrase el partido. Y Özil, el mejor del Madrid en el encuentro, iba a ser el encargado de hacer el 3-1 en el 56’ con un gran disparo desde dentro del área que sorprendió a Roberto.
Con el partido cerrado, Mourinho comenzó con el carrusel de cambios. En el 60’ Lass salía por un cansado Alonso y en el 66’ Callejón suplía a un ovacionado Kaká. El Madrid, a su ritmo, seguía creando ocasiones frente a un Zaragoza que apenas llegaba a la meta de Casillas. Postiga tuvo el gol pero su disparo centrado se lo sacó el capitán blanco en el 71’.
En el 72’ Benzema dejaba su sitio a Higuaín. La intensidad en el juego bajó por parte del Real Madrid y eso lo aprovechó el equipo visitante para tener más posesión aunque sin crear peligro a los blancos. Los de Mourinho buscaban una contra para aumentar la cuenta goleadora del equipo. En el 75’ Marcelo se lesionó y, con los cambios hechos, el técnico portugués mandó al brasileño al centro del campo y colocó en el lateral zurdo a Callejón.
Los blancos jugaron los últimos minutos prácticamente con uno menos y sin pasar apuros ante un Zaragoza que hizo lo que pudo en el Bernabéu. El líder se mantiene firme una semana más. Ahora toca descansar del maratón de partidos de enero y centrarse en el encuentro ante el Getafe el próximo sábado en el Coliseum.
AL BARCELONA SE LE ATRAGANTAN LOS PEQUEÑOS
Al Barcelona de Pep Guardiola le gustan los grandes retos fuera del Camp Nou y, si no, ofrece su versión más aburrida. Sólo así puede entenderse que en la Liga se atasque una y otra vez ante los modestos del campeonato. Sólo así puede entenderse que el equipo azulgrana dé un recital en el Santiago Bernabéu ante el líder, el Real Madrid, y sufra en cambio ante Sporting y Granada, a los que venció por la mínima, o pinche con la Real Sociedad (2-2), el Getafe (1-0) y el Villarreal (0-0).
Lo que le pasó en El Madrigal no es nada raro para el Barcelona esta temporada. Rival que se cierra atrás y junta muchos hombres en el centro, para evitar las paredes azulgranas. Mucha presión sobre las figuras azulgranas. A eso se une que el vigente campeón llega de un gran resultado, en este caso la clasificación para las semifinales de la Copa del Rey. Cuesta cambiar el chip y amoldarse a las nuevas circunstancias, sobre todo si esto conlleva ponerse el traje de faena y sufrir.
El Barcelona se atascó en Villarreal en un partido en el que desperdició la primera parte, en la que apenas llevó peligro, y luego se topó con Diego López en la segunda mitad. El portero hizo imposible que Lionel Messi, Cesc Fàbregas y el resto de futbolistas visitantes subieran un gol al marcador.
Con este tropiezo ante el ‘submarino amarillo, el Barcelona se aleja del Real Madrid, que ya le saca siete puntos. La clave se encuentra, sin duda, en los números fuera de casa. Mientras el líder suma 8 victorias, un empate y una derrota, los de Guardiola llevan cuatro victorias, cinco empates y una derrota. Es decir, han pinchado en más partidos de los que han ganado.
Queda mucho campeonato, pero el Barcelona tiene que poner fin a esta sangría de puntos si quiere revalidar el título de Liga. Como dicen, el campeonato acaba decidiéndose ante los modestos, donde los puntos perdidos salen muy caros.