El Suizo Moritz Küng fue designado hace dos años director en funciones del futuro –aún inexistente– Centre d'Art Contemporani de Barcelona, pensado para el Canòdrom. El proyecto debía ubicarse en el singular edificio de apuestas y tribuna de una pista de carreras de galgos abandonada en el barrio de Congrés. La figura de Küng ha quedado en suspenso por el titubeo político sobre la ubicación del centro, que los dos nuevos gobiernos convergentes en Ayuntamiento y Generalitat cuestionan. Mientras tanto y según asegura La Vanguardia el desembarrancador que desembarranque el centro de arte contemporáneo barcelonés El Canòdrom, buen desembarrancador será.
. Y además logrará aliviar 66.000 euros brutos anuales a la Generalitat de Catalunya y al Ayuntamiento de Barcelona, que es lo que cuesta el sueldo de Moritz Küng, que ejerce "en funciones" desde diciembre de 2009. Su nómina -5.500 euros mensuales- hasta el 31 de diciembre ha sido abonada por el Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (CoNCA) –ente independiente adscrito a la Conselleria de Cultura, financiado por la Generalitat–, pero a partir de este mes recae por defecto en el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (Macba). Y es que en el mundo de la cultura y en el de la gestión cultural también cuecen habas y existen casos de “no culpables “ muy poco éticos. ¿Debido a discusiones políticas?. En Valencia, la directora del Ivam Consuelo Ciscar, promociona a sus amigos y a su propio hijo como pintor. Rafael Blasco Ciscar-, el joven hijo de la directora del IVAM con 22 años ya ha conseguido exponer en espacios internacionales con los que el IVAM tiene buenas relaciones, ganar premios de instituciones que colaboran con el museo o incluso acudir a bienales internacionales.
La última de estas exposiciones se encuentra instalada en el Convento de Cristo de Tobar, situado a unos 120 kilómetros de Lisboa. Con este centro el museo valenciano que dirige Consuelo Ciscar mantiene una colaboración estable. (Levante). Todo esto se ha dado a conocer en los esclarecedores encuentros de gestión cultural que se están celebrando en el Circulo de Bellas Artes de Madrid. Para evitar este tipo de gestión antiética, a la que se une el desastre del Festival de Teatro de Merida, se acaba de propugnar un MANUAL DE BUENAS PRACTICAS EN LA GESTION CULTURAL, elaborado por el equipo de la catalana Carme Sais en el que se aboga por la limpieza, las buenas practicas y la ética. Pero para que esto se pueda llevar a cabo hay que contar con que los políticos hagan exactamente lo mismo y que el ciudadano sepa juzgar con dureza este tipo de desmanes. Es el momento de que los jurados populares de políticos y cultura sepan informarse y posicionarse de una vez por todas a favor de la ética y las buenas practicas.