Tras la injustificada brutalidad policial, defendida por el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, Valencia se ha vuelto a echar a la calle por que "Som el Poble, no l'enemic" (Somos el pueblo, no el enemigo) como denuncia la pancarta que encabeza la marcha. La manifestación, encabezada por estudiantes pero secundada en esta ocasión por una veintena de colectivos políticos y sociales, ha partido del Instituto Lluís Vives y se ha dirigido hacia la Delegación de Gobierno a través de las calles Xátiva y Colón, que han tenido que ser cortadas al tráfico. Las miles de personas participantes han avanzado custodiadas por un pequeño dispositivo de seguridad formado por la Policía Local y el Cuerpo Nacional de Policía, cuyos agentes apenas intervienen en las protestas desde los incidentes registrados el pasado lunes.
La marcha se ha dirigido hacia la Delegación de Gobierno a través de las calles Xátiva y Colón La marcha ha llegado a la Delegación de Gobierno sobre las 19:30 horas, uníendose a otro grupo de manifestantes que ya se encontraban frente a un edificio vallado y protegido por dos furgonetas de la Policía Nacional. Los convocantes leerán un manifiesto exigiendo la dimisión de la delegada, a quien consideran responsable de la situación actual.
Precisamente en la sede gubernamental se produjo otra multitudinaria concentración de protesta, motivada por la reunión mantenida entre su titular, Paula Sánchez de León y el representante estudiantil Albert Ordóñez.
A la marcha se han unido representantes de todos los partidos de la oposición al gobierno del Partido Popular. Durante la manifestación se han escuchado consignas contra la delegada gubernamental ("¡Sánchez de León, dimisión!") y contra la policía ("¡Nuestras armas, estas son!", "¡Sí a la educación, no a la represión!").
Entre los participantes en la marcha se encontraban Jorge Alarte (PSOE-PSPV), Marga Sanz (EUPV) y Enric Morera (Compromís), aparte de varios representantes de los sindicatos en la Comunidad Valenciana.
La Sindicatura de Greuges recibe 38.000 quejas
La Sindicatura de Greuges de la Comunitat Valenciana -figura similar al defensor del pueblo- ha iniciado una investigación sobre lo ocurrido durante las protestas estudiantiles iniciadas la semana pasada en Valencia tras recibir más de 38.000 quejas relacionadas con la actuación policial.
La directora del instituto Lluís Vives, Carmina Valiente, ha exigido a la delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León, que "se depuren responsabilidades" por la "actuación desproporcionada" de la Policía Nacional contra una treintena de alumnos el pasado día 15, día en que se iniciaron las protestas.
Con lo que hemos oído, intentaremos ampliar la información en otros sectoresEl síndico de Agravios (Sindicatura de Greuges), José Cholbi, ha explicado a los medios que la institución ha iniciado una investigación tras recibir 38.000 quejas a través de internet y 500 por escrito, y movida por su "sensibilidad", los acontecimientos y las informaciones que han publicado.
El Síndic se ha reunido este miércoles con la delegada del Gobierno, para "adquirir plena conciencia de los hechos sucedidos estos días", y con la dirección del Lluís Vives, que le ha trasladado lo sucedido de una forma "tremendamente rigurosa, amable, responsable y seria". "Con lo que hemos oído, intentaremos ampliar la información en otros sectores y, una vez recogida, ya tendremos un dictamen profesional para poder pronunciarnos con todo el rigor", ha puntualizado.
La directora del instituto se ha reunido también con la delegada del Gobierno, a la que ha exigido que "se depuren responsabilidades respecto al detonante de toda esta locura", y que Valiente sitúa en la "actuación desproporcionada" de la Policía el pasado miércoles. Los profesores se han comprometido ante la delegada a "trasmitir mensajes de paz, tranquilidad y basados en los valores democráticos, como siempre", ha remarcado.